El Papa León XIV celebró la primera misa crismal de Semana Santa en el Vaticano este Jueves Santo, centrando su homilía en el sentido de la misión cristiana como respuesta a la ocupación imperialista del mundo. Afirmó que el bien no proviene de la prepotencia en planos pastoral, social y político.
Remarcó que la misión cristiana nunca rompe la unidad y debe vivirse en comunión. La misa incluyó la bendición de óleos para sacramentos y la renovación de promesas sacerdotales, resultando sumamente emotiva y multitudinaria.