El Papa León XIV cumplió el rito del Jueves Santo besando pies de doce sacerdotes en Basílica de San Juan de Letrán, evocando la Última Cena.
Marca estilo propio distinto a Francisco, quien lavaba pies de enfermos y presos en cárceles.
El Papa León XIV cumplió el rito del Jueves Santo besando pies de doce sacerdotes en Basílica de San Juan de Letrán, evocando la Última Cena.
Marca estilo propio distinto a Francisco, quien lavaba pies de enfermos y presos en cárceles.