Un niño de 3 años, conocido como Niño C, vivía atado por la cintura, desnudo y bajo el sol a las 12 del mediodía en una casilla de González Catán, sin DNI, sin ir al médico ni al colegio, en condiciones de indigencia con padres en consumo de drogas.
Los vecinos lo alimentaban y vestían porque los padres no lo hacían, llamaron a la policía múltiples veces (15-20), pero el sistema falló; la vivienda era de 4-5 metros cuadrados con piso de cemento, cables expuestos, colchón roto y baño precario, rodeado de basural.
La vecina Barsilicia grabó el video viral indignada, ratificó denuncia en Fiscalía; padres incitaban al niño a violencia familiar, rompían ventanas; ahora tiene custodia temporal con una tía en casilla mejor, come y viste, pero sin DNI ni escolarización aún.
Periodistas denuncian impotencia por fallas en policía, justicia y minoridad pese a tratados internacionales que priorizan derechos del niño; esperan adopción por primo para contención real, escolaridad y estudios médicos, ya que sin vecinos "estaría muerto".