Una mujer pagó una empanada de 2.000 pesos en un kiosco y robó chocolates valuados en 40.000 pesos, ganando 38.000 pesos de diferencia, según mostró un video viral.
En otro video, una pareja conocida como Bonnie y Clyde del conurbano distrajo a la empleada: él charló mientras ella robó una petaca de whisky para venderla.
Tercera secuencia mostró a dos rastreros robando 380.000 pesos en mercadería de chocolates y cubanitos a Fabricio, un vendedor ambulante de Córdoba que sacó préstamo para comprarlos y los dejó un segundo para comprar un sándwich.
Los videos causaron indignación; Fabricio trabaja todos los días vendiendo pese al clima y ahora no sabe cómo pagar el préstamo.