Graciela, de 69 años, se encadenó hace cuatro horas a un semáforo frente al Congreso durante la marcha de jubilados para reclamar atención médica urgente.
La jubilada padece tumores post operación de ano contra natura y critica la saturación en el sistema de salud, donde todos los jubilados peregrinan por estudios pese a descuentos mensuales por PAMI.
Explicó que la situación económica obliga a protestar, aunque preferiría estar en casa, y celebró que se agilizaron turnos del PAMI pero enfatizó que no son gratis.
La policía no intervino porque no está en rejas del Congreso; además, dos jubilados sufrieron subas de presión y recibieron atención de SAME.