Estados Unidos e Israel atacan infraestructuras económicas iraníes para debilitar a la Guardia Revolucionaria, que domina la economía, mientras Donald Trump extiende la ofensiva 2-3 semanas más si Irán no cede. Expertos como Alberto y corresponsal Gabriel destacan problemas internos de Irán: corrupción de Ali Khamenei (100-200 mil millones de dólares), venta ilegal de órganos, baja natalidad y divisiones étnicas que podrían llevar al colapso del régimen teocrático en meses.
Irán mintió sobre su enriquecimiento de uranio al 60% (equivalente a 11 bombas nucleares) y mantiene una mentalidad escatológica que prefiere la destrucción mutua. Trump busca descabezar la dirigencia, destruir capacidades balísticas y económicas, afectando a China (80% del petróleo del Estrecho de Hormuz va a Asia) y Rusia (drones iraníes para Ucrania). Europa ignora informes israelíes previos por debilidad liderazgos.
Preocupaciones israelíes incluyen eliminar 460 kg de uranio, neutralizar Hezbollah y evitar invasión masiva por tierra de EE.UU., que opta por operaciones puntuales en islas clave como Haraj. Negociaciones fallan por ideología iraní; apoyo a Trump alto en Israel pese a protestas internas.