La periodista Fanny Popovsky reveló en la entrevista con Luis Novaresio que su marido Guillermo fue clave para su carrera, permitiéndole viajar todas las semanas a Catamarca durante siete años, llegando exhausta los viernes y partiendo los lunes, aunque los hijos le reclamaron su ausencia y ella reconoce haberse perdido momentos familiares.
Fanny definió el amor como momentos disfrutados y actos solidarios, como conseguir remedios o jubilaciones para desconocidos, y criticó la situación actual de jubilados y educación, donde los maestros están mal pagos, faltan calefacción y alimentación en escuelas estatales. Recordó denuncias contra estafas de ahorro y préstamo que animaron a otros a denunciar.
Contó el mayor miedo en San Luis investigando a Rodríguez Saá con la Turca Cecín en un motel, llamándolo públicamente hijo de puta por mentir sobre un secuestro. Habló del caso María Soledad en Catamarca con los Adi, feudos como Formosa y Chaco con Capitanich, y alabó a Marta Peloni por defender niños robados.
Relató discriminación por ser mujer en viajes laborales, durmiendo con equipo masculino, su feminismo actuado inspirado en Alicia Moreau de Justo y Blackie, planes de revivir Juventud Acumulada para mayores de 75, rechazo a discriminación etaria, y cómo salvó a Agostina Garegnani impulsando ley de donación de hígado vivo con Menem.
En cierre emotivo, definió sentido de vida como proyectos y morir viva, se mostró contenta consigo misma, valoró amistad y familia, y bromeó con San Pedro sobre entrar al cielo por salvar una vida.