Las cinco fuerzas de seguridad federal manifestaron frente al edificio Sentinela por bajos salarios bajo el lema "por un salario justo". La protesta estuvo encabezada por familiares de los efectivos ya que estos tienen prohibido sindicalizarse, revelando un fuerte malestar con el gobierno nacional.
El gobierno intentó desactivar la marcha con un bono de 40 mil pesos, pero no fue suficiente y la protesta se realizó con tensión. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, enfrenta internas en su cartera, sucesora de Patricia Bullrich, quien es mirada de reojo en la Casa Rosada por el presidente y Karina Milei.
Se sospecha que la movilización fue motorizada por dirigentes cercanos a Victoria Villarruel, quien encabezó un acto propio en Chivilcoy con el intendente Guillermo Britos. Familiares denunciaron sueldos paupérrimos, suicidios por la situación económica y dificultades para llegar a fin de mes, como una retire de Policía Federal que cobra 350 mil pesos sin obra social.
Esta protesta se suma a otras de Policía Federal frente al Congreso y provinciales en Santa Fe y Jujuy, abriendo un frente para el gobierno sin respuestas concretas.