Las empresas petroleras, lideradas por YPF, acordaron un mecanismo privado para estabilizar los precios de los combustibles durante los próximos 45 días, actuando como un buffer que mantiene el petróleo interno entre 90 y 100 dólares el barril, independientemente de las variaciones internacionales por la guerra.
El anuncio lo hizo Horacio Marín, titular de YPF, quien aclaró que no se trasladarán al surtidor los cambios en el Brent, aunque variables como el dólar o impuestos podrían impactar. Esto busca evitar subas tras el 24% de aumento en marzo y frenar la caída de demanda observada.
El acuerdo entre privados no implica congelamiento total, ya que responde a la oferta y demanda en un mercado libre, pero alivia el bolsillo ante la volatilidad global. Incluye a otras refinadoras y productoras para contener cimbronazos.