Diego Bagú describe la velocidad actual de la nave Orion en 28.000 kilómetros por hora y la necesidad de alcanzar 40.000 km/h para escapar de la gravedad terrestre rumbo a la Luna. Muestra imagen en vivo de la Tierra desde la nave frente a Australia.
El astrónomo explica riesgos de colisión con partículas minúsculas a altas velocidades, relatando anécdota de transbordador espacial donde una mota de pintura rajó el parabrisas triple. Asegura que satélites están trackeados para evitar impactos fatales.