En Viernes Santo, los conductores de Re despiertos charlaron sobre la tradición católica de abstinencia de carne roja como sacrificio durante la Cuaresma, que culmina en la resurrección de Cristo el domingo.
Uno contó que su madre insistió en no comer carne "por la duda", pese a no ser religioso, y optó por pescado como lisa a la plancha con limón y aceite de oliva, aunque salió algo arrugada.
Admitieron respetar a los creyentes pero seguir tradiciones familiares más que fe estricta; mencionaron que el sacrificio puede ser personal, como evitar cerveza, y bromearon con un sándwich de jamón.