El gobierno argentino declaró persona no grata al encargado de negocios iraní, Mosen Soltavi Terani, y le dio 48 horas para abandonar el país. La medida responde a las amenazas del régimen de Irán contra el presidente Javier Milei tras sus declaraciones pro-Israel.
Se reforzó la seguridad en aeropuertos, fronteras, ríos, entidades judías y sinagogas ante posible activación de células terroristas dormidas. Hay máxima alerta en puestos fronterizos, especialmente con Bolivia por pactos con Irán en defensa e inteligencia.
Autoridades mantienen contacto permanente con CIA, Mossad y otros servicios secretos. Milei profundizó su posición geopolítica al declarar terrorista a la Guardia Revolucionaria iraní y autodenominarse el presidente más sionista del mundo.
La expulsión genera temor a represalias, con custodia extra en embajadas de Israel y Estados Unidos, y controles reforzados en todo el país sin elevar formalmente la alerta para no afectar empresas privadas.