El gobierno argentino declaró persona no grata al representante iraní Mosen Soltavi Terani, único diplomático de Irán en el país, dándole 48 horas para abandonar el territorio.
La medida fue anunciada por Pablo Quirno, generando máxima alerta y refuerzo de seguridad en lugares clave y custodia de funcionarios.
En la transición al pase, se mencionó que la expulsión podría tener efectos, elevando la tensión por posibles represalias.