Hernán Boveri y Delfina Lanuse, anestesiólogos del Hospital Italiano, están imputados por robar propofol para uso recreativo en fiestas. Boveri admitió suministrarle la droga a Lanuse tres o cuatro veces con su consentimiento, sustrayéndola del hospital.
Lanuse, residente de 26 años, confesó problemas de consumo ante la Asociación de Anestesia. El escándalo surgió tras una muerte en fiestas y residentes alertando que estaba sedada en el trabajo. El hospital denunció y los desvinculó.
Ambos negaron cargos en indagatoria por Zoom, prohibidos de salir del país. Investigados por administración fraudulenta.
La muerte destapó fiestas con drogas medicinales robadas.