El panel de A la Barbarossa continuó analizando la placa de nominados en Gran Hermano con Eduardo, Lola, Manu, Bea y Martín, destacando la salvación estratégica de Martín al sacar a Brian y prediciendo un posible final entre Lipio y Sili según encuestas de entrenamiento, o mano a mano entre Cipio y Cinzia, mientras describían un ambiente hostil lleno de llantos, peleas y emociones exacerbadas por el encierro.
Mostraron videos de discusiones intensas en la casa, como cruces entre participantes donde se acusaban de meterse en "giladitas" y defender causas personales, con tensiones palpables y referencias a conversaciones previas. Luego entrevistaron a Franquito, el último eliminado, quien reveló la convivencia picante con personalidades fuertes, especialmente la intensidad de Brian en pruebas de líder, su competitividad agresiva y cómo Lolo cambió tras su salida, emergiendo más.
Franquito criticó la agresión y envidia de Brian hacia compañeros que resaltan, contrastándolo con personajes divertidos como Pincoya, y analizaron el bajo perfil de Tamara y Maciel al entrar en una casa ya formada. El foco pasó al romance naciente entre Eduardo y Andrea del Boca, mostrando clips coquetos y confirmando que Eduardo siempre la encontró atractiva.
Gustavo, amigo de Eduardo, contó en vivo que este la nombraba hace años, destacando sus ojos y que con ella "se comería el mundo", negando intereses estratégicos y notando su sorpresa al encontrarla en la casa. Luego emitieron el streaming de Andrea del Boca, quien saludó por Pascuas, defendió su autenticidad contra acusaciones de actuar, clasismo o autoritarismo, y enfatizó competir consigo misma en un ambiente de agresividad y cinismo.
El panel debatió si Andrea actúa las 24 horas o es genuina, con opiniones divididas: algunos la ven común y sin ego en ese modo, otros dudan y la acusan de autorreferencia constante, pero Gustavo respaldó su autenticidad y cintura para manejar conflictos.