Eduardo, abuelo de Pablo, uno de los prófugos, admitió en vivo que su nieto le robó varias veces para consumir drogas y tiene problemas de adicción hace rato.
Confirmó que Pablo estuvo preso por agredir a un policía y estuvo en tratamiento, pero niega saber su paradero actual o si participó en la muerte de Tito.
El abuelo no conoce a Ramsés ni tenía relación con Tito, y aclaró que Pablo no vive con él hace tiempo.