Una encuesta revela que el 77% de los argentinos desconfía de personas con ideas políticas distintas, reflejando la grieta en el país. Muchos dudan o recelan por experiencias pasadas y posturas opuestas.
El 22% no se esforzaría en un proyecto laboral si el jefe tiene ideología diferente, y el 32% prefiere renunciar antes que responder a un jefe con valores distintos. Panelistas debaten si esto se supera o persiste.