Los voluntarios del Socio Educativo de la Iglesia Universal llevaron a cabo una jornada de acompañamiento en el Centro Cerrado Alfaro.
La actividad se centró en el valor del prójimo y la posibilidad de reescribir historias personales, recorriendo módulos del centro para reforzar el compromiso con los jóvenes en transformación.
Se organizó un encuentro deportivo amistoso de fútbol, junto con momentos de desayuno y merienda, fomentando espacios de servicio, caminata y diálogo con los jóvenes y directivos.
Los participantes destacaron que los chicos se sienten contenidos y esperan estas visitas, describiendo la jornada como espectacular y extraordinaria.