Maximiliano Ariel Vallejo, dueño de Surfinanzas vinculada a la AFA, le escribió a su madre en chat judicial: "Volví a contarte, me compré un auto, una Ferrari California", tras pagar 152 millones de pesos por el vehículo negro descapotable fotografiado en la puerta de la financiera.
Diez días después del allanamiento del 1 de diciembre de 2025 en Surfinanzas, Vallejo vendió la Ferrari a Alicia Duarte, jubilada de 73 años, en una operación que se describe como simulada para aparentar que otra persona era la propietaria y evadir la pesquisa judicial.
La justicia detectó un imperio económico con múltiples sociedades a nombre de Vallejo, su madre y ex suegra, inyectando 108 millones de dólares en mercados vía actividades financieras ilícitas, lavados mediante contratos y préstamos usureros a clubes de fútbol con tasas del 3% y 4% mensual en dólares.
La fiscalía de Incardona acusa a la AFA de rol activo en el esquema, con préstamos en efectivo a clubes endeudados que los convierten en rehenes de dirigentes como Tapia.