Donald Trump desde el Salón Oval extendió el plazo de la guerra a dos o tres semanas, planteando que el cambio de régimen y la cuestión nuclear están resueltos pese a 440 kilos de uranio enriquecido restantes. Indicó que EE.UU. no necesita el petróleo del Estrecho de Ormuz y que aliados como Gran Bretaña se hagan cargo.
Trump sugirió que no es necesario un acuerdo para retirarse y que el Estrecho se reabrirá. Panel analizó como posible victoria estratégica para Irán, que retiene capacidad terrorista y exportaciones petroleras pese a ataques.
Debate sobre impacto en precios del petróleo: impredecibilidad de Irán mantiene niveles altos, aunque declaraciones bajan cotizaciones temporalmente. Sospechan estrategia de distracción mientras se movilizan tropas.