Donald Trump rechazó un supuesto pedido de cese al fuego de Irán hasta que liberen el Estrecho de Hormuz, clave para el petróleo mundial, y amenazó con bombardear hasta la aniquilación si no lo hacen.
Trump describió al nuevo presidente iraní como menos radical e inteligente, pero insiste en la reapertura total de la vía marítima. Irán desmintió categóricamente las afirmaciones a través del portavoz Esmail Baghaei del Ministerio de Exteriores, negando cualquier mensaje directo o indirecto.
El canciller Abbas Araghchi reafirmó la voluntad de continuar combates, rechazando amenazas, mientras el presidente Masoud Pezeshkian se une a manifestaciones pro-gubernamentales en Teherán. La Unión Europea considera medidas contra la crisis energética por el cierre del estrecho tras ataques de EEUU e Israel.
La tensión escalada profundiza crisis energética, económica y militar en la región del Golfo, con Irán aumentando amenazas.