El Servicio Federal de Seguridad de Rusia detuvo en Moscú a un presunto terrorista ucraniano que planeaba atacar una instalación de la industria de defensa rusa, en el marco del conflicto con Ucrania.
Las autoridades rusas decomisaron un explosivo casero al sospechoso, quien fue abatido durante el operativo. Acusan a Ucrania y al gobierno de Zelensky de respaldar el complot a través de Telegram para reclutar rusos en acciones de inteligencia y atentados.
Esto se suma a reportes previos donde Rusia tomó control de un asentamiento en Sumy, noreste de Ucrania, infligió pérdidas en 158 ubicaciones ucranianas atacando infraestructuras energéticas y de transporte, y bombardeó regiones occidentales como Melitopol y Lutsk, causando incendios.
Ucrania niega avances rusos y afirma frustrar incursiones, mientras Rusia denuncia el uso de drones y mercenarios extranjeros.