La Justicia procesó a Claudio 'Chiqui' Tapia y Hugo Todino, directivos de la AFA, por un agujero negro de 409 millones de pesos en retenciones impositivas y aportes previsionales no pagados. El juez determinó que se trató de apropiación indebida de recursos retenidos a trabajadores y terceros, enumerando más de 50 hechos delictivos, cada impago mensual como delito autónomo.
Los directivos actuaron como agentes de retención pero no depositaron los fondos al Estado, pese a tener dinero en cuentas y plazos fijos. Se registraron picos obscenos como 2.000 millones en julio de 2025 en seguridad social. Operaban sumando 30 días al vencimiento para manejar el dinero.
El caso podría escalar a FIFA y Conmebol por violación a códigos de integridad financiera. Les prohibieron salir del país y apelarán hacia juicio oral. Compararon el mecanismo con el de Cristóbal López en impuestos al combustible.
Panelistas vincularon el escándalo a política, criticando torpezas como regalar una copa a Di María, que generó bronca pública y abrió investigaciones.