El Observatorio Villero detectó una pobreza del 81,4% y indigencia del 41,5% en los barrios populares de Buenos Aires, cifras opuestas a las del INDEC que muestran baja en la pobreza. El ingreso promedio familiar es de solo 340.000 pesos mensuales, contra 1.500.000 pesos necesarios para no ser pobre.
Fidel Ruiz explicó que los alimentos suben entre 1.000 y 1.500 pesos mensuales en los barrios, igual que los servicios, y no hay precios especiales en almacenes del barrio 31 por costos logísticos elevados. El fiado crece, los comedores comunitarios tienen colas más largas y los prestamistas, incluido el narcotráfico, financian necesidades básicas como útiles escolares.
Los vecinos agotan la plata antes del día 10 del mes y pierden noción del tiempo por falta de fondos. Un paquete de arroz de medio kilo pasó de 1.200 a casi 2.000 pesos. Ruiz alertó sobre chicos de 10 años consumiendo drogas y de 11-12 años trabajando para el narcotráfico, además de aumento de robos por la crisis.
La seguridad debe discutirse en Economía y Capital Humano por falta de vacantes escolares, no solo con más policía. Políticos como Miriam Bregman, Juan Grabois y otros opositores recogen demandas, mientras Libertad Avanza ignora el diálogo pese al voto popular en 2024.
Las vecinas como la Negra Albornoz cubren el rol ausente del Estado con ollas populares y trabajo en casas particulares.