La NASA mantiene restringido el espacio aéreo alrededor de Cabo Cañaveral para el lanzamiento inminente de la misión Artemis II, con astronautas ya a bordo de la cápsula Orion en el cohete SLS. Cuatro tripulantes, incluyendo veteranos como Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen, esperan el despegue con pronóstico favorable de 65-80% de éxito, pese a vientos por debajo de 20 nudos y cielo despejado.
En conexión en vivo desde Cabo Cañaveral, Nelson Castro reporta enorme emoción mundial, con cientos de medios acreditados y optimismo por condiciones meteorológicas ideales. Expertos como Diego Córdoba explican desafíos como dormir en ingravidez, usando bolsas fijadas con brazos dentro para evitar sobresaltos, y riesgos mínimos de basura espacial o meteoritos, protegidos por escudos en Orion. Los astronautas, entrenados de por vida, ganan hasta 300.000 dólares anuales en NASA, más en sector privado.
La misión revive la carrera espacial por geopolítica: China planea humanos en el Polo Sur Lunar para 2030, zona rica en Helio-3 y agua para bases energéticas. EE.UU. responde con Artemis para liderar, instalándose primero en esa región estratégica visible a toda Tierra. Panel discute rol de privados como Elon Musk y SpaceX, contrastando con costos estatales de 70.000-80.000 millones de dólares para SLS.
Los motores RS-25, reliquias recicladas de transbordadores espaciales como Discovery (usados docenas de veces), impulsan la nave de 98 metros. Cuenta regresiva incluye paradas técnicas para sincronizar cuatro computadoras y motores; ventana de lanzamiento entre 19:24 y 21:24, con emisión continua. Cobertura evoca histórico Apolo 11 cubierto por Mónica Candanbers en 1969.