Miles de personas asistieron al funeral de Alireza Tansiri, comandante de fuerzas navales de la Guardia Revolucionaria iraní asesinado por Israel.
Tansiri fue clave en cierre del Estrecho de Hormuz, ruta estratégica para petróleo, profundizando crisis en Golfo con promesas de venganza iraní y escalada con Washington-Tel Aviv.
Autoridades reivindicaron su legado y advirtieron que su muerte no detendrá operaciones en el estrecho, impactando mercados energéticos globales.