La localidad de San Cristóbal en Santa Fe intenta retomar la normalidad 48 horas después del crimen de Ian Cabrera en una escuela que conmocionó al pueblo y al país entero.
Los chicos regresan a clases en colegios cercanos a la plaza principal e iglesia, con la bandera a media hasta por los dos días de duelo municipal. Docentes y familiares hablan del hecho para evitar que se repita, más allá de la currícula educativa. Germán Condotto reporta desde el centro que la ciudad tiene un antes y un después, pero debe seguir con la rutina diaria.
El papá del chico detenido de 15 años reveló detalles del dolor familiar: la mamá del agresor sufre un doble golpe por el hijo preso y la muerte de Ian. Dijo textualmente que "a mi hijo lo perdone Dios, yo no", y acompañará al chico hasta que el juez de menores decida su régimen. Admitieron ignorar avisos como el rechazo del chico a ir a clases, problemas internos en casa, autoagresiones hace tres meses y evasivas en terapia psicológica.
Profesores del club Independiente, donde jugaba Ian en categoría 2013, lo describen como buen pibe, tímido y compañero. No estaban preparados para esto y buscan ayuda profesional para los chicos. El abuelo del tirador, Héctor, declaró que el chico robó la escopeta de su forrajería sin llave, que no tenía cartuchos en casa y que le duele más la muerte de Ian, a quien conocía desde chico.
El detenido está en detención sin salida en Santa Fe con su mamá por medida de protección hasta nueva audiencia. Uno de los heridos sigue internado en Santa Fe, otro en Rafaela; los demás fueron dados de alta. La investigación avanza con fiscales Karina Girbaldo y Carlos Botero sobre motivación y planificación.