Imágenes escalofriantes muestran batallas campales en aulas argentinas, con alumnos formando filas para pelear y otros filmando sin intervenir. En un caso de Mar del Plata, una madre arenga "¡Dale hija! ¡Dale hija!" mientras su hija golpea a una compañera con válvula cerebral en la cabeza, dejándola con ojos morados y necesitando tomografía.
La especialista en educación Silvina Grimberg analizó cuatro videos: peleas en zona sur con maestra interponiéndose sin éxito, bullying en Quilmes con padres participando y aplausos como en un "cumpleaños". Los chicos no separan, filman para likes y viralizan la violencia, sabiendo que no hay sanciones reales ni pérdida del año escolar.
El panel debatió causas como falta de diálogo en la sociedad, pérdida de autoridad docente, padres inmaduros que preguntan "¿qué te hicieron?" en vez de "¿qué hiciste?", influencia de redes y degradación social. Grimberg enfatizó resolver conflictos con palabras y poner límites claros, pese a la falta de recursos en escuelas y docentes pobres que ponen plata de su bolsillo.
Se resaltó que la escuela es sagrada y debe protegerse, sin culpar solo a maestros que actúan como árbitros. La violencia excede el aula por videos que circulan en celulares, banalizando todo como espectáculo.