La Ciudad de Buenos Aires enfrenta una máxima de 29 grados con probabilidad de chubascos aislados, en medio de un calor descrito como pesado y asqueroso durante esta Semana Santa atípicamente calurosa.
El sábado llegará un alivio con descenso a 22 grados y sin lluvias, según el pronóstico. Mientras tanto, los conductores interactúan con el público sobre cómo lidiar con la ropa en estas temperaturas extremas, sugiriendo lavaderos cercanos ante la humedad opresiva.
Desde Almagro, Bernardo Mañago reporta un leve movimiento de aire y descenso gradual de la temperatura, aún calurosa como un caldo. Lule informa desde otra zona que refrescó dos o tres grados con viento, aunque el cielo estuvo negro sin lluvia hasta ahora.
Reportes en vivo muestran lluvia tenue desde Chacarita y Colegiales hasta el Monumento de los Españoles y el zoológico. En barrios bajos como Roque Pérez y Vilela, cerca del parque Saavedra, la precipitación se intensificó, inundando calles y sorprendiendo a transeúntes y motociclistas.
La temperatura actual ronda los 26 grados con sensación térmica de 28,5 grados, humedad del 75%, viento a 12 km/h y visibilidad reducida por la lluvia.