Una jubilada se encadenó frente al Congreso en la esquina de Entre Ríos y Rivadavia para protestar por la negación sistemática de atención médica del PAMI, denunciando que los jubilados están "condenados a muerte". Otra manifestante se descompensó con presión en 18 y recibió asistencia médica en el lugar, mientras la policía custodia la protesta y también marcha por salarios insuficientes.
Los jubilados afirmaron que el problema persiste hace años bajo varios gobiernos, pero "ahora es peor" y lo calificaron como un "exterminio" y "genocidio silencioso". Citaron estadísticas del Ministerio de Salud que registran 21.400 muertes adicionales de jubilados en 2024 por falta de medicamentos y nutrición. Una manifestante con tumores espera operación hace dos años, y otros revelaron cobrar la mínima de 450.000 pesos con bono de 70.000, insuficiente para vivir.
En el estudio, el panel debatió el aumento jubilatorio de abril por inflación de febrero: solo 10.700 pesos extra en el haber básico, llevando la mínima a unos 450.000 pesos. Critcaron bonos policiales de 40.000 y 100.000-300.000 pesos como insuficientes, y cuestionaron moratorias kirchneristas versus informalidad laboral. Los manifestantes negaron ser "gasto" y reclamaron devolución de aportes retenidos por empleadores.
La protesta incluyó apoyo de hinchadas unidas con alimentos, semaforazo con bocinas de automovilistas, y cánticos contra Milei y Adorni por casos como Libra. Una enfermera jubilada vive "de casa en casa" con 400.000 pesos, sin vivienda propia, y denunció humillación del sistema de salud.