La Guardia Revolucionaria de Irán declaró a 18 empresas tecnológicas estadounidenses como objetivos legítimos de represalia y ordenó evacuar sus redes, con ultimátum hasta esta noche de miércoles.
Las compañías incluyen Google, Meta, Microsoft, Apple, Cisco, Intel, Oracle, IBM, Dell, NVIDIA y Palantir, acusadas de complicidad en ataques selectivos y espionaje contra líderes iraníes.
Esta escalada amenaza con una crisis geopolítica, económica y tecnológica, en represalia por la muerte de sus principales líderes políticos y militares.