El INDEC informó una baja de la pobreza al 28% en el segundo semestre de 2025, dato que el gobierno celebró públicamente pese a cuestionamientos sobre su medición por ingresos.
La caída se explica porque alimentos y bebidas avanzaron por debajo de la inflación, permitiendo que ingresos ajustados por IPC salgan de la línea de pobreza; también influyó el aumento real de la Asignación Universal por Hijo desde fines de 2023.
Cuestionan la captación de ingresos informales, que supuestamente ganan a la inflación mientras registrados pierden, y advierten datos preocupantes en el último trimestre de 2025 y primer trimestre de 2026.