En Haití, las pandillas locales dominan territorios, haciendo inaccesibles intervenciones de seguridad. Una masacre en un fin de semana dejó al menos 70 personas fallecidas.
Se despliega la nueva Fuerza de Represión de Pandillas con 5.500 efectivos para brindar soporte en comunidades tomadas por bandas criminales, analizando sus armas y puntos débiles.