Gisela, corresponsal en Santa Fe, aclaró que el tiroteo en la escuela no se trata de bullying ni de un caso de salud mental, sino de una investigación en curso por la Policía Federal que allanó domicilios y apunta a una violencia más profunda en la provincia.
La escuela funcionaba como una comunidad educativa fuerte sin indicios previos del ataque, y la periodista rechazó poner en el centro a la institución por lo que no vio, instando a ser más crudos sobre la violencia estructural que atraviesa la zona.
Remarcó que hay un secreto sumarial en la pesquisa y criticó instalaciones sociales sobre el caso, enfatizando la necesidad de una investigación certera más allá de hipótesis apresuradas.