La diputada Virginia Gallardo presentó un proyecto de ley para declarar los premios Martín Fierro de interés general, cultural y económico, argumentando que construyen identidad compartida y aportan a la economía del conocimiento estratégica para Argentina.
El panel la destroza como estúpida e inútil, ironizando que para eso la nombraron diputada en vez de ocuparse de jubilados sin medicamentos judicializados o problemas reales; critican falta asesores, experiencia y militancia, comparándola con Bertie Venegalín que no presenta proyectos por filosofía liberal.
Gallardo llora en TV defendiendo aporte cultural pese hartazgo social, pero panelistas como Yanina Torres la mandan a quedarse en casa, cobrando fortuna sin idoneidad; ven oportunismo de La Libertad Avanza por fama, no trayectoria, y predicen vuelta a valorar políticos profesionales tras desastre de improvisados.
Discuten que legisladores necesitan habilidades mínimas, formación y no errores ortográficos; Gallardo milita desde joven pero panel ve falta preparación, y conectan con escándalo Adorni como ejemplo de no saber gobernar.