El pastor continúa relatando las defensas del apóstol Pablo en tribunales romanos, donde siempre predicaba sobre Jesucristo en lugar de defenderse legalmente. Ante el procónsul Gallión en Corinto, Pablo es acusado de persuadir a la gente a honrar a Dios contra la ley judía, pero Gallión rechaza intervenir considerándolo un asunto de la ley judía.
Pablo saca pecho orgullosamente declarando ser cristiano y servir a Dios, sin avergonzarse de las acusaciones. Ante otro procónsul, Félix, acusado por Tértulo de ser una plaga y cabecilla de los nazarenos, Pablo responde predicando la fe en Cristo, lo que atemoriza a Félix, quien lo despide postergando una futura audiencia.
El pastor advierte que el infierno está lleno de personas que postergan la salvación priorizando lo material, enfatizando que la vida espiritual eterna es prioritaria sobre lo físico pasajero. Exhorta a confrontar corazones con el Evangelio sin desanimarse por rechazos, ya que se rechaza a Cristo, no al predicador.
Intercala una invitación al Congreso Internacional Familias Bendecidas del 16 al 19 de julio en Resistencia, Chaco, abierto a todas las familias y personas hipoacúsicas con interpretación en lenguaje de señas.