Productores entrerrianos exportan ovejas de refugio desde Gualeguay al Sultanato de Omán, convirtiendo un descarte sin valor en negocio rentable para el mundo musulmán.
Históricamente problemáticas por falta de mercado interno, ahora permiten limpieza de stock, ingreso de divisas y mayor porte (22 kg/res para cortes), según INTA y exportadores.
Tomás Pirán identificó la oportunidad en demanda global de proteína ovina pesada; Mariano Ferreira del INTA destaca valorización de categoría relegada, pese a informalidad en producción provincial de 600.000 cabezas.
El embarque bajo Rito Alal posiciona carne entrerriana globalmente, impulsando eficiencia en estancias.