En pescaderías porteñas, el consumo de pescado y mariscos para Semana Santa bajó respecto al año pasado pese a más clientes, con preferencia por mariscos para paellas, salmón rosado, trucha y filetes sin espinas.
Los comerciantes esperan un pico de ventas de último momento en medio de una economía difícil, con métodos de pago como billeteras virtuales y más uso de tarjetas de crédito este año; las ventas anticipadas llegaron tarde.
No hubo grandes aumentos de precios salvo en dos o tres productos, y mantienen expectativas moderadas para un buen año pese a las dificultades.
Laura, de la pescadería, explicó cómo detectar pescado fresco: brillo en los ojos siempre y ausencia de olor, salvo en congelados.