Cuatro delincuentes en dos motos emboscaron a un trabajador en una estación de servicio de Isidro Casanova y le robaron su moto. La víctima ingresó pensando que los había perdido, pero los ladrones dieron la vuelta con impunidad, se bajaron y se llevaron la moto pese a los ladridos del perro.
El empleado quedó solo con el perro en la estación desierta, sin playero ni seguridad. Los gritos alertaron al animal, que olfateó el peligro, pero los delincuentes huyeron en las tres motos dejando al trabajador sin su herramienta de trabajo.
Este robo destaca la inseguridad en estaciones de servicio, donde las víctimas creen haber escapado pero son sorprendidas nuevamente.