Ana Saralegui, delegada de ATE en Servicio Meteorológico Nacional, denunció preocupación por 250 a 300 despidos inminentes debido a recortes presupuestarios del gobierno.
Eduardo Feinmann criticó duramente a meteorólogos argentinos como "mentirólogos, payasos e inútiles" por pronósticos inexactos, contrastando con extranjeros confiables. Saralegui defendió el servicio público pese a burlas.
Panel ironizó sobre errores crónicos del SMN, como anunciar sol y llover granizo, y rechazó pronósticos locales por preferir apps australianas o romanas precisas.