Cristian Mercatante, ex participante de El Bar 2 en 2001, contó en el programa su dura vida tras la fama efímera del reality: cayó en adicciones a cocaína y paco, vivió siete años en la calle consumiendo y sin trabajo.
Entró al programa durante la crisis económica con dólar de 1 a 4, ganó algo de dinero pero la fama duró poco; después perdió contacto con familia y amigos, durmió en cibers y limpió vidrios. Salió de la calle gracias a un amigo, Luis Ventura que pagó pensión, y Pamela David que le dio trabajo en producción tras perseguirla en América TV.
Defendió los realities contra críticas: nadie promete fama eterna, es un trabajo pagado; mencionó casos negativos como Fede Blanco asesinado o suicidios, pero culpó personalidades o contextos previos, no al formato. Hoy produce varios programas, incluyendo Gran Hermano, y hace castings buscando perfiles con historias fuertes.
Panel debatió si realities destruyen o ayudan; Mercatante insistió que a él le sirvió para entrar al medio tras 13 años, y criticó a ex participantes que se quejan del "después".