Bolivia fue eliminada del Mundial tras perder 2-1 contra Irak en un repechaje jugado a las dos de la mañana, hora argentina, dejando un profundo dolor en el país que no durmió esperando la clasificación.
Periodistas bolivianos elogiaron a la selección por devolver la ilusión y el sentido de pertenencia, aunque lamentaron la crueldad del fútbol: "lo dieron todo, pero no se dieron las cosas". Aplaudieron el esfuerzo y destacaron que Irak solo hizo goles en momentos clave y luego defendió.
El presidente Rodrigo Paz pidió recibir a los jugadores como héroes en las calles, subrayando que batallaron cada partido y dejaron todo por la camiseta. La derrota generó llanto en La Paz, pero con frente en alto por la revancha futura.