Beatriz Viegas, una de las dos jubiladas que vendieron el departamento en Caballito a Manuel Adorni, declaró que no lo conoce pese haberle otorgado una hipoteca para pagarle a ella misma el inmueble.
El panel califica el caso como obscenidad de la corrupción y cuestiona la sospechosa operación inmobiliaria, mientras citan a la escribana que certificó la compra.
El gobierno sigue sosteniendo a Adorni pese llevar 19 días de escándalo, con llamados a sacrificarlo como fusible.
Esto agrava la investigación previa del fiscal Gerardo Policita sobre la ruta del dinero, patrimonio total, exfutbolista Hugo Morales, escribana Adriana Nechevenco con visitas a Casa Rosada y otros bienes como country y jet privado que no cuadran con sus ingresos declarados.