La gente reduce consumo y saltea comidas por falta de plata, con deudas abrumadoras ante aumentos como el 4,9% en colectivos, subterráneos y peajes de ingreso a Buenos Aires.
Los alquileres se duplican al renovar contratos bajo nueva ley, mientras Edenor y Edesur suben 17% y colegios privados de Buenos Aires un 6%.
El salario no alcanza para cubrir estos incrementos, agravando la situación económica cotidiana.