La abogada argentina Agostina Páez, acusada de racismo en Brasil, regresó a Aeroparque tras obtener habeas corpus, pagar fianza de 20 mil dólares y evitar juicio con posible condena de 15 años. Admitió sentirse desamparada, triste y con terror a la cárcel brasileña y salir a la calle.
En entrevista al llegar, Páez relató meses duros, pidió disculpas públicas aunque alega denuncias falsas de testigos del bar, y planea trabajo comunitario voluntario. Criticó el trato a argentinos en Brasil, recomendó conocer leyes locales al viajar y negó volver de vacaciones pronto.
Defendida por abogadas Carla Junqueira (brasileña) y Sebastián Robles (argentino), cuestionó uso de su imagen en spot campaña brasileño y cobertura mediática inicial con repudio, pero luego contextualizada. Insistió que la condena era más social que judicial, y una víctima aceptó disculpas pero luego la criticó.