Verónica Velo, de 54 años y residente en La Matanza, acusa a sus vecinos de hacerle la vida imposible en la casa construida por sus abuelos con gran sacrificio, alegando que abusaron de la confianza de su abuela para invadir terreno, construir una medianera ilegal y generar ruidos molestos, basurales, perros y amenazas con cuchillo.
Verónica relata que al regresar de Europa en 1995, sus abuelos se habían acercado afectivamente a la familia vecina, quienes pidieron llaves para cuidar la casa, estacionaron autos en su garaje y construyeron sobre sus 10 centímetros de terreno supuestamente por seguridad. Enfrentó amenazas directas de Vicente y su hija Julieta, embarazada, quienes le reclamaron la casa para su familia, lo que la llevó a instalar cámaras y cambiar cerraduras.
En vivo desde el estudio, interviene la vecina Dayana vía móvil con el periodista Daniel Fava, negando todo y acusando a Verónica de ser violenta: arrojó balas a su domicilio (recogidas por policía), ramas a sus autos, caca de gallina a su camioneta, y se queja de ruidos de sus hijos de 5 y 11 años jugando. Dayana, paciente oncológica operada hace dos años, dice que Verónica la hostigó incluso durante su cirugía y firmaron un acta de paz que Verónica incumplió.
Hernán, esposo de Verónica, admite haber tenido armas deportivas hace más de 10 años pero solo retiene un rifle de aire comprimido para palomas; niega amenazas con faca de parte del padre de Dayana, Vicente, internado por ACV. Otras vecinas llaman a Verónica "loca" o sugieren problemas psiquiátricos. Ambas niegan querer la casa de la otra, pero acusan obras ilegales y ruidos mutuos, sin diálogo posible.
El panel, incluyendo a Sofía Stamateas, destaca la escalada de conflicto con denuncias cruzadas, falta de mediación y tensión extrema dividida por medianera, donde Verónica teme usurpación gradual y Dayana pide terminar la pesadilla por sus hijos.