En la sección azúcar, pimienta y sal, comentan el regreso de Tamara Paganini a la casa de Gran Hermano, donde ingresó declarando que viene a jugar seriamente y busca revancha tras ser finalista en 2001 con un premio de unos 40.000 dólares.
Destacan que Tamara saludó a los participantes como simpáticos pero enseguida fue al confesionario para afirmar su intención competitiva, sin divertirse solamente.
La sección también adelanta un famoso que se enteró al aire de ganar 130 mil pesos en quinela, una mujer criticada por no querer ser mamá y menciona a Gastón Trezeguet como amigo de Tamara no contento con su participación.