El programa revive los recuerdos de Gran Hermano 2001 con la entrada de Tamara Paganini, semifinalista de la primera edición que ganó Marcelo Coraza, al reality actual que alcanza picos de 13.4 puntos por escándalos como Andrea del Boca poseída y problemas para tirar la cadena en el baño.
Tamara Paganini, quien declaró que el programa le destruyó la vida por la fama no deseada que la encerró en casa sin poder trabajar, regresa a la casa más famosa del país tras 25 años. Superó adicciones a drogas duras, perdió dos hijos incluyendo un embarazo gemelar, padeció un padre cholulo y enfrentó a Marcelo Tinelli en VideoMatch plantándose en vivo.
Tuvo un juicio de 13 años contra Telefe por una imagen sucia que reclamó y arregló económicamente, ahora firma con la productora. Su excompañero Gastón Treseguet, analista del debate, picanteó en redes sobre devolver la plata ganada, recordando complots y rivalidades con Eleonora.
En 2001, el formato holandés era precario sin redes sociales: ordeñaban vacas, lavaban a mano, interactuaban con Solita Silveyra y Juan Alberto Badía. Era aislamiento real, con tabúes como la homosexualidad de Gastón.