Un robot de Unitree Robotics golpeó accidentalmente a un niño durante una coreografía en Nueva York, sin registrar el impacto ni detenerse de inmediato.
El incidente muestra la cara B de los robots en entornos públicos, donde fallan en detectar obstáculos humanos a diferencia de una persona, aunque se trató de un error en el radio de giro y no un ataque intencional.
Algunos videos conspiranoicos interpretan estos eventos como robots agresivos, pero en realidad el robot continuó su movimiento hasta ser cancelado manualmente.