Transportistas franceses bloquearon accesos a París reclamando ayudas por el aumento de combustibles debido a la guerra en Medio Oriente; un negocio pasó de 16.000 a 30.000 euros mensuales en costos.
En Kosovo, agricultores sufren con el litro de combustible subiendo de 1,10 a 1,70 euros, afectando la siembra de papa en una fábrica de papas fritas.
Egipto impuso toque de queda comercial para ahorrar energía, cerrando tiendas a las 9 pm pese a turistas. En India, 400 fábricas de azulejos cerraron por falta de gas, sector de 6.500 millones de dólares.